lunes, mayo 03, 2010

To tweet or not to tweet

Siempre sospeché que fuera nada más y nada menos que una persona nacida para la vejez. Lo digo y lo repito constantemente para que dejen de sorprenderse esas personas que ciertas convenciones sociales imponen [a veces con mi consentimiento] como mis amigos o conocidos cuando ante una invitación a un pub/boliche/bailongo mi respuesta oscila entre el condescendiente "veeeemos" y el categórico "no". Incluso recientemente aun las trasnochadas cómodas de cama o sillón me cuestan [tal vez porque lo que tira en definitiva no es la comodidad sino la tentadora soledad y tranquilidad]. Pero incluso con todo esto, solía creer que la interacción y vida activa participando del gran monstruo internético eran mi fuerte.

Y aparentemente me equivocaba. A facebook llegué tarde y me llevé bien con su dinámica sólo superficialmente. Pero twitter, twitter es algo que escapa a mi comprensión. Ahora resulta que para ser activo en la red social de twitter hay que hacer lo siempre despreciado por mí IRL [nótese la jerga]: escribir con el lenguaje amputado. Esto no sería sólo por una oleada estética grotesca ni por vagancia a la hora de tipear/teclear, sino por una limitación técnica de caracteres permitidos para cada tweet. No, señores, no lo acepto. En twitter la vida y la internetz se fusionan, cuando todos sabemos en el corazón que eso jamás debiera haber acontecido. Y reflexionando sobre esta cuestión es que lo terrible se hace presente: además de vieja, descubro que soy reaccionaria.

martes, enero 19, 2010

Last time I checked

los escritores escribían.

Se me rompió la imaginación.

jueves, julio 02, 2009

Ojalá te mueras

Que la carne se te pudra y se caiga cada vez más abajo. Que se vaya fuera de tu vista y tu alcance. Que se haga negra, cubierta de llagas y gritos. Que se desprenda, te desangre, te desgarre, te desarme. Que te vayas vaciando de a pedazos y lo notes, y lo sepas, y lo entiendas. Que se te quemen los nervios y te corroa ardiendo el peso de la piel. Que te guste, y que te deje de gustar.

lunes, junio 22, 2009

Un sueño en febrero y hace cuatro años

Estaba sentada en una camilla de una habitación circular cuando vino el hombre a ofrecerme que eligiera algo del contenido de la caja que puso ante mis ojos. Casi parecía una elección de arma para un duelo, pero nadie eligiría más que yo. Debía escoger lo que me llevaría a forcejear con mi propia existencia, un final adecuado. Entonces le dije "dame el vocabulario perfecto de lo lírico", sabiendo que él no me lo daría, no haría más que tender la caja esperando a que yo lo tomara por mi misma. Extendí mi brazo, separándolo de mi cuerpo y conciente del riesgo que eso implicaba, para que la mano llegara al interior de terciopelo rojo de la caja. Era una jeringa plateada, con varias vueltas de láminas en la punta que se presiona. La tomé, era un poco más pesada de lo que suelen ser las jeringas, pero ésta contenía mucho más de lo que su volumen albergaba. La elección estaba hecha y no quedaba más que inyectar y acabar por fin con todo.
Algo de miedo o inseguridad me hizo temblar y él, el que no tenía la caja, me dijo "eso no es nada. imaginate vivir donde yo vivo. ¿alguna vez caminaste por las calles onduladas hasta que se envolvieran alrededor de tu cuello y ya no hubiera forma de aflojar el nudo que no se hizo?" Intenté imaginarlo, pero no pude hacer más que eso. No, nunca había caminado por aquellas calles y él estaba ahora asfixiándose, nadie podría aflojar ese nudo.

jueves, marzo 05, 2009

Link

Tengo un enlace mágico con eso que no fui. Nos vemos en ese momento casi inexistente al abrir los ojos después de una larga noche o apenas una siesta. No nos queremos creer en nuestros papeles, pero estamos irremediablemente disociados. Lo lamentamos a ambos lados y quisiera volver a dormir. Pero cerrar los ojos sólo hace que los tenga que volver a abrir para una vez más cruzarnos y entonces volver a lamentar interminablemente. Aun así los cierro porque por más lamento que haya, es el único modo de lograr vernos y juzgar. Y esperar que el juicio cambie algo.